PEZ VOLADOR

Las pirañas acechaban, querían comer toda la carne que cubría su cuerpo. Nadó, a croll lo más rápido que pudo. Luego se decantó por la braza. Quizá era una modalidad más lenta pero,sin duda,se le daba mejor. No pudo evitar que le devoraran parte del pie, tampoco de que una piraña colgada de su tobillo le acompañara durante todo el recorrido.
Cuando llegó, los demás ya estaban allí. No sabía cuánto tiempo llevaban; pero a juzgar por las rubias de los fumadores, más tiempo del deseado. ¿cómo había la gente alcanzado tan rápido al pez volador?
Sacó un cigarro del paquete y arrancó más de la mitad. Enconces lo encendió. Trató como pudo de apaciguar los latidos de su corazón. Fumó sin ganas, con arcadas, mareos y náuseas. Quiso vomitar pero se tragó el vómito.
Vió que llegaban algunos más, a lo lejos, más o menos cansados.
Comentó a quien estaba a su lado acerca de la lentitud de los que llegaban.
3 comentarios
JASÓN -
Igual soy un poco hermética con esta entrada, lo siento pero lo escribí antes de S. S. y es lo que me salió, Sara.
Me encanta que los de blogia nos hayan puesto unos banners (o como se llamen), en el lateral. No sé por qué extraño motivo me hace sentir que mi pequeño Jasón, hace tiempo que ya es algúien, estará contento.
Nurria -
P.D: Suben tus índices bursátiles. ¡Felicidades!
Hipolipo -